Caminar
Prólogo y traducción de Edgardo Scott
La mitad del camino que recorremos no es otra cosa que desandar lo andado. Tal vez deberíamos salir, tomar con espíritu de aventura por el camino más corto, y nunca regresar, preparados para enviar de regreso a nuestros desolados reinos, solo nuestro corazón embalsamado, como una reliquia. Si estás listo para dejar a tu padre y a tu madre, a tu hermano y a tu hermana, a tu esposa e hijo y amigos, y nunca volverlos a ver –si has pagado tus deudas, has cumplido tu voluntad, has resuelto tus compromisos y eres un hombre libre– entonces estás listo para una caminata.
Novedades en Editoriales Libro%
La sabiduría es felicidad
El Dr. Robert Thurman, erudito eminente y gran intérprete de la filosofía del budismo...
Vida real
Sharon Salzberg es una de las principales figuras del mindfulness en occidente y es...
Al encuentro del alma (en tiempos de destrucción)
Al encuentro del alma (en tiempos de destrucción) es una invitación a...
Siete cuentos morales
Los seguidores de John M. Coetzee reconocerán a la feroz pensadora Elizabeth Costello...