novela argentina

27 maneras de enamorarse

Sea lo que vino a ser. Aténgase al destino. No altere su color de pelo, no se haga dibujar indios en los omóplatos, tigres en el pecho. Usted vino limpio, vino sin eso. Sea el que vino a ser. “Más cerca del Cortázar de Cronopios y famas que de cualquier cosa que se esté escribiendo hoy, este libro está planteado como el prospecto de un fármaco para la locura. Pero no para curarla: para propiciarla”. Luciano Lamberti “Magnífico escritor, con un futuro brillante. Este libro da exactamente lo que promete: 27 maneras (en realidad, muchas más) de enamorar al lector”. Eloy Tizón

Peludo Normandus Ciboulette

Inesperadamente, Drusilla recibe un Peludo de regalo. Un bicho extraño que incluye un manual de instrucciones. ¡Y es tan hermoso que no puede resistirse! Primero intentará educarlo, pero muy pronto querrá sacárselo de encima. Porque... ¿qué hacer cuando una mascota se vuelve peligrosa? Drusilla consultará a su familia, a su amigo Ringo y al Foro de Híbridos. Intentará distintas salidas para no arrojarlo al Pozo de las Bazofias.

El mundo se ha convertido en un lugar poco amigable: la naturaleza está al borde del colapso y las tecnologías son difíciles de domesticar.

Los días se volvieron ceniza (Nina Ferrari)

Un abuelo-padre, una hija-madre, un niño-nieto, un accidente, una sala de terapia intensiva, un montón de cartas en un sobre de papel madera. Un diario que se escribe sin otra pretensión literaria que la de Sherezade: para seguir con vida, por necesidad. Una historia que se teje (como todas) a través de los vínculos, que nos crean, que nos transforman y que nos salvan. Una narrativa disruptiva y plebeya, una cascada de palabras que, al salir de la boca, se miran al espejo y se encuentran en un chat. Una conversación que se vuelve poema. Un intento, desesperado y vano, de volver al pasado.

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El primer hombre sólo, de David Nahón

Las palabras de David son música para mis sentidos. Al leerlo entro en la intimidad de sus personajes a quienes creo conocer más que a mí misma. No puedo huir, pero ¿cómo conocemos a las personas? El primer hombre solo es un viaje melancólico y sensible adentro de la cabeza de un hombre con miedo, un hombre de emociones descontroladas que se piensa y se describe, un perro mordiéndose la cola intentando arreglar cosas, pegar, reponer, encastrar relaciones. Un hombre/padre y un hombre/ hijo que a pesar de pensarse solo necesita de los otros y dice: «Te tocó ese padre, te tocó esa madre.

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