Gabriel Martino

Nadie, sino mi corazón, de Gabriel Martino (2026)

¿Será que todo niño nace a un mundo de fantasmas?

Las clientas de su madre, algunos parientes incorpóreos, y otras comunidades veleidosas, rodean a Julián como decorados. Los objetos, sometidos también a caprichos y mudanzas, resultan acaso el único asidero posible.

Entonces: un niño y su gata en un edificio, mujeres que ignoran el futuro, libros, borrascas del ánimo. Pero también hormigas, un loro y dos tortugas. ¿Habrá sosiego para las almas sensibles? ¿Y para los ladrones inexpertos?

La punta de la lengua (Gabriel Martino)

Abrimos con cuidado los relicarios, el viento podría arrogarse los fantasmas que
ríen adentro.
La punta de la lengua es una caja, un trampolín, un artefacto.
El agua, las chicharras, la cola de carpintero: uno a uno irán surgiendo los
fragmentos del azulejo partido de la memoria.
Los muñecos de los abuelos representarán una y otra vez la misma pantomima
falseada por la repetición y los sueños.
Y el lector recompondrá a su manera el rastro de algunos perfumes, el vuelo de

Novedades en Editoriales Libro%

La sabiduría es felicidad

El Dr. Robert Thurman, erudito eminente y gran intérprete de la filosofía del budismo...

Vida real

Sharon Salzberg es una de las principales figuras del mindfulness en occidente y es...

Al encuentro del alma (en tiempos de destrucción)

Al encuentro del alma (en tiempos de destrucción) es una invitación a...

Siete cuentos morales

Los seguidores de John M. Coetzee reconocerán a la feroz pensadora Elizabeth Costello...